Se hicieron las ocho de la noche y volví a mi casa, me lave
la cara y me acosté un rato en el sillón mientras revisaba mis redes sociales
tranquilamente hasta que me agarro hambre, eran tan pocas las ganas de cocinar
que inmediatamente me llego la idea de pedir una buena pizza a algún
restaurante, vi en la guía telefónica y encontré uno que tenia buena pinta, se
llamaba “Bouna Pizza”, creo que es el típico nombre que te inspira mas
confianza al momento de pedir algo bien sabroso para comer, asi que llame. Me
atendió el típico señor adulto con voz de fumador mala onda que te dan ganas de
que se mueran para reírte sin parar en su velorio, pero esta vez lo ignore y
Pedi una grande de queso con huevo, me dijeron que en veinte minutos estaba, y me
pareció un tiempo muy razonable, coloque el mantel en la mesa esperando el
delicioso manjar que estaba en camino, pero lamentablemente no llegaba, y no
llego. Pasaron cuarenta minutos desde que llame y todavía no había llegado,
asi quye decidí llamar nuevamente. Me atendió el mismo señor y le pregunte por
mi pedido el señor.
- Su pedido fue perdido así que en este momento le
preparan su pizza
- Pero ojala se muera, viejo hijo de Puta, no
quiero su pizza de mierda!.
Y corte, me caí en el sillón y pensé, no puede ser
posible,todas las palabras horribles que se me escapaban por la boca, era
increíble y ya no lo podía hacer mas, sino todos me iban a empezar a odiar.
Decidí terminar el día temprano y a eso de las once y media
ya me había acostado, estaba calentiro en mi cama y para terminar bien el día de
mierda que había pasado me puse a ver una película, puse una película de
comedia como para subir los ánimos pero resulto ser tan mala la película que me
quede dormido a la mitad.
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