Mi Triste Vida. (Parte 1)


Despierte por la mañana y pensé, ¿como hacer para ser feliz si recién es marte?s. Siento que mi vida esta en un punto donde no me importa absolutamente nada, en una de esas debería estar muerto.
El día tenia apariencia de ser totalmente normal pero bueno, las cosas iban a cambiar un poco, Me hice mi café con 2 criollos de cada mañana y me fui al patio para ver como estaba afuera, vería como esta afuera por la ventana si no fuera porque vivo en un departamento miserable que parece venirse abajo, el dia estaba lindo, soleado sin ni una nube, lastima que tenia que ir a trabajar. Fue una mañana aburrida y para que no se alargarla decidí jugar un poco con mi consola, el problema fue que la mañana se me paso volando y cuando me di cuenta faltaban quince minutos para las doce, por lo tanto asumí inmediatamente que iba a llegar tarde al trabajo, rápidamente entre a bañarme y en el apuro resbale y termine con un gran moretón en la frente, me cambie a toda velocidad, tome una milanesa fría de la heladera y corrí al trabajo.
Tenia un trabajo normal en la Farmacia “Mundo Feliz”, atendía de doce a veinte horas y un punto a favor era que la farmacia estaba a un par de cuadras de mi departamento. El problema de hoy fue que sobre que se me había echo tarde, tenia un moretón del tamaño del titanic en la frente. Imposible que nadie se riera al verme, los niños que iban con sus madres se reían o me preguntaban qe era eso que tenia en la cara, si fuera por mi los hubiera insultado tanto que se les iban a caer las orejas, pero suerte que tengo un poco de auto control que me ayuda a guardarme esos comentarios.
A mitad de mi turno llego un padre y su hijita de aproximadamente 6 años, el padre tenia cuerpo de físico culturista recién sacado del horno, la típica persona con la que no te quisieras meter. La cosa es que ellos querían comprar pañales para su hija recién nacida, y mientras le preguntaba que tamaño de pañales la chica me interrumpió.
-          ¿Que tiene en la cara señor?, le queda muy feo.
-          (impulsiva mente) ¿Por qué no te metes en tus cosas?, pendeja de  Mierda !!!
Yo no podía creer lo que había dicho, había insultado a esa niña al frente de todos y no fue en lo absoluto un insulto disimulado. El padre furioso golpeo con una fuerza brutal mi cara desde el otro lado de la caja registradora mientras me decía que nadie le hablaba asi a su angelito.
No fue suficiente con un moretón en la frente que ahora tenia un ojo morado, y como se me iba a armar si se enteraba mi jefe. Seguí mi turno laboral con la cara desfigurada atendiendo clientes, intentando no insultar a nadie, no entendía como era posible que me haya pasado eso ami, no soy una de esas personas que esta diciendo esas palabrotas todo el tiempo, pero bueno, intente relajarme y terminar mi turno en paz.

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